Con apoyo de bloques federales y algunos radicales, la Cámara Baja aprobó emplazamientos para tratar el financiamiento universitario y la emergencia en el Garrahan. Legisladores neuquinos estuvieron entre los presentes. La sesión terminó en escándalo.
En una sesión cargada de tensión política y final abrupto, la Cámara de Diputados aprobó este miércoles dos emplazamientos que obligan al oficialismo a debatir en comisiones dos temas de alta sensibilidad: el financiamiento a las universidades nacionales y la emergencia presupuestaria en el hospital Garrahan.
Aunque la sesión no tenía proyectos con dictamen ni posibilidad de sanciones inmediatas, la movida parlamentaria representa una victoria táctica para la oposición y una señal clara del creciente malestar de varios gobernadores con la Casa Rosada. La votación obligará a que el próximo martes 8 de julio se traten ambos temas en comisiones.

Entre los bloques que garantizaron el quórum estuvieron Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, Encuentro Federal y Democracia para Siempre. También aportaron lo suyo diputados vinculados a gobiernos provinciales que hasta ahora se habían mostrado más alineados con el Ejecutivo nacional.
El neuquino Osvaldo Llancafilo (MPN) fue uno de los presentes en el recinto. También se sentaron en sus bancas legisladores de Misiones, Río Negro, Salta, Córdoba y Entre Ríos, lo que evidencia el desgaste en el vínculo entre los gobernadores y Javier Milei.
La votación aprobó que las comisiones de Presupuesto y Educación discutan el financiamiento universitario. El libertario José Luis Espert, presidente de Presupuesto, venía evitando convocar el debate. Ahora estará obligado a abrirlo.
El segundo emplazamiento apunta a abordar la crisis del sistema pediátrico nacional, especialmente del hospital Garrahan, ícono del sistema público. Se discutirá en las comisiones de Salud, Familia y Presupuesto.
Escándalo y tensión en el recinto
La sesión, que había comenzado con un clima relativamente calmo, terminó en escándalo, con gritos e insultos entre diputados de La Cámpora y José Luis Espert, por la detención de militantes que vandalizaron el domicilio del libertario. El cruce terminó con empujones, levantamiento de la sesión y la imposibilidad de votar otros temas.
“Fue todo un acting para evitar votar la quita de retenciones”, deslizó un legislador dialoguista. La sospecha apunta a que ni el oficialismo ni algunos sectores de la oposición querían avanzar con ese punto, que divide aguas internas y tensiona con el agro.

Qué viene ahora
Los bloques opositores buscan ahora convocar a una nueva sesión antes del receso invernal, una vez que se emitan los dictámenes. La expectativa está puesta en que las discusiones sobre universidades y salud logren avanzar con mayorías amplias, en medio de un clima social y económico que comienza a impactar en las decisiones parlamentarias.




