La Corporación Minera del Neuquén (Cormine SEP) solicitó al Juzgado Comercial 23 de la Nación, a cargo de la jueza subrogante María Soledad Casazza, que decrete la quiebra de la empresa Trident Southern Explorations SRL, concesionaria del emprendimiento minero de Andacollo, que se encuentra inactivo desde 2020.
El presidente de Cormine, Mariano Brillo, aseguró que la decisión responde a la necesidad de “defender los intereses de Neuquén” y recuperar el control de la mina. “Hace cuatro años que la empresa abandonó todo. Pasó mucho tiempo y hoy tenemos la decisión del gobernador Rolando Figueroa de avanzar con una solución definitiva”, señaló.
Actualmente, el proyecto atraviesa un concurso preventivo prorrogado hasta este viernes, aunque sin avances significativos. Según explicó Brillo, existe una firma interesada en el rescate de Trident, pero el proceso lleva más de dos años sin resultados. “La empresa cramdista no ha logrado adquirir el porcentaje necesario de los acreedores y sigue pidiendo extensiones. No ha tenido contacto con la Provincia, lo que complica aún más el escenario”, agregó.
El último plazo venció este viernes y fue nuevamente extendido por 72 horas. Ante esa situación, la Fiscalía de Estado también presentó un escrito solicitando que se declare la quiebra de la compañía.
Una nueva licitación
Desde el Ejecutivo provincial remarcaron que el objetivo es preparar una nueva licitación pública, abierta a nivel nacional e internacional, con empresas de trayectoria en minería.
“El gobernador nos pidió transparencia y un llamado a licitación con las mejores compañías del mundo. Queremos empresas serias, con respaldo y experiencia, no cualquiera que intente hacer un negocio sin capacidad técnica ni financiera”, subrayó Brillo.
Con esta decisión, la Provincia busca destrabar un conflicto de larga data y volver a poner en marcha la explotación minera de Andacollo, paralizada desde hace más de cuatro años.



