En una intervención inédita para el sistema de salud neuquino, el hospital Castro Rendón realizó con éxito una fetoscopía a una mujer con embarazo gemelar de 24 semanas, diagnosticada con síndrome de transfusión feto-fetal severo.
El procedimiento se concretó gracias a la rápida articulación entre el hospital de Plottier, donde se detectó la complicación, el ministerio de Salud y la Red Argentina de Medicina Materno Fetal. Entre el diagnóstico y la operación transcurrieron apenas tres días, lo que permitió cumplir con el plazo límite de intervención: la semana 26 de gestación.
La paciente, madre de dos hijos, trabajadora de una chacra de Plottier y sin cobertura social, se encuentra estable junto a sus bebés.
Una cirugía de alta complejidad
El equipo local, encabezado por el tocoginecólogo Luis Fernández Miranda, trabajó junto al especialista en Medicina Materno Fetal Savino Gil Pugliese, formado en Londres y referente internacional, quien viajó desde Córdoba para dirigir la operación.
La intervención consistió en ingresar al útero con un fetoscopio de apenas 3 milímetros de diámetro para identificar y coagular con láser los vasos sanguíneos que generan el “cortocircuito” circulatorio entre ambos cordones umbilicales. Esta condición ponía en riesgo la vida de los dos bebés.
“Fue un caso severo de síndrome de transfusión feto-fetal. Hoy pudimos realizar la cirugía con éxito y es un orgullo poder concretarlo aquí en Neuquén”, explicó Gil Pugliese, quien agradeció al doctor Carlos Sandoval, médico local que aportó el equipo de láser necesario para la operación.
El valor de la red provincial
Fernández Miranda destacó que la cirugía fue posible por la articulación de todos los niveles del sistema: “Desde el diagnóstico oportuno en Plottier hasta la intervención en el Castro Rendón, trabajamos con rapidez y coordinación. La Red de Medicina Fetal nos permite brindar este servicio en hospitales públicos, evitando el desarraigo y garantizando el acceso a pacientes sin obra social”.
El médico subrayó además que “este procedimiento se realiza en muy pocos centros públicos del país y tenerlo en Neuquén es un gran orgullo. No solo salva vidas, sino que jerarquiza nuestro trabajo y fortalece el sistema”.





