Neuquén continúa profundizando su estrategia de integración con Chile mediante obras de infraestructura en uno de los pasos más utilizados para el intercambio turístico y cultural: Mamuil Malal. Mientras la provincia mantiene dos frentes de trabajo activos en la zona, el gobierno reafirma su decisión de invertir recursos propios en áreas donde la responsabilidad primaria es del Ejecutivo nacional, pero que resultan estratégicas para la región.
Por un lado, avanza la pavimentación de la Ruta Provincial 60, el corredor que conduce al paso fronterizo atravesando el Parque Nacional Lanín. Por otro, equipos del Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN) trabajan en la extensión de la línea eléctrica que abastecerá las instalaciones del complejo. Ambas obras se ejecutan en simultáneo y ya modifican la dinámica del sector, donde los visitantes y transportistas encuentran maquinaria y operarios trabajando a lo largo del trazado.
Las inversiones se enmarcan en uno de los ejes que el gobernador Rolando Figueroa definió como prioritarios: mejorar las condiciones de conectividad física y operativa de los pasos cordilleranos, fundamentales para la actividad turística y comercial. Neuquén es la provincia con mayor cantidad de pasos fronterizos habilitados del país, y Mamuil Malal —por su cercanía con destinos chilenos como Pucón, Villarrica y Temuco— es uno de los más relevantes.

Un corredor estratégico en transformación
La obra de electrificación prevé concluirse antes de fin de año, mientras que el asfaltado demandará más tiempo: contempla 12,24 kilómetros de pavimento entre el portal del Parque Nacional Lanín y el límite internacional. El financiamiento proviene de CAF–Banco de Desarrollo de América Latina, y el plazo de ejecución es de 18 meses.
Cuando las tareas finalicen, la provincia sumará su cuarto paso internacional completamente pavimentado, junto a Pino Hachado, Cardenal Samoré e Icalma. La mejora no sólo apunta a facilitar el tránsito y reducir riesgos, sino también a fortalecer un corredor que en temporada alta concentra un flujo constante de turistas y transportistas.
Del lado chileno, la conectividad ya está garantizada a través de la Ruta 199, que enlaza directamente con polos turísticos consolidados. De este modo, la pavimentación neuquina completará una trama vial que favorece el intercambio y amplía las oportunidades de desarrollo para ambos lados de la cordillera.




