Neuquén volvió a destacarse a nivel nacional como la provincia que más empleo privado generó en los últimos dos años, según los datos desestacionalizados del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Entre 2023 y 2025 incorporó 4.102 nuevos puestos formales, lo que representa un crecimiento del 2,9%, mientras que gran parte del país registró caídas pronunciadas en su mercado laboral.
“Estas cifras confirman que cuando las políticas públicas están pensadas para la gente, el empleo llega. Nuestro objetivo es claro: que cada oportunidad que genera el crecimiento de Neuquén se traduzca en trabajo real para las y los neuquinos”, afirmó el ministro de Trabajo y Desarrollo Laboral, Lucas Castelli.
El contraste con otras provincias es notable: mientras que Santa Cruz retrocedió -15% y La Rioja -11% en empleo privado, Neuquén logró sostener e incluso ampliar su mercado laboral en los sectores más afectados a nivel nacional. La industria, golpeada por la caída del consumo y la apertura de importaciones, y la construcción, debilitada por la paralización de la obra pública en el resto del país, mostraron en la provincia una dinámica distinta, motorizada por la actividad vinculada a Vaca Muerta y la cadena de valor hidrocarburífera.
Políticas que ordenan y fortalecen el empleo
El crecimiento neuquino no se explica solo por la actividad energética. Los programas provinciales tuvieron un rol decisivo. Entre ellos se destaca Emplea Neuquén, considerado por el propio gobierno como la herramienta central para mejorar la empleabilidad. A través de acciones de intermediación laboral, capacitación profesional y acompañamiento a empresas y personas, el programa se consolidó como un puente directo hacia el trabajo real.
A esto se suma la Ley Kimün, que promueve la formación en entornos reales de producción y permite que las empresas capaciten a futuros trabajadores de acuerdo a sus necesidades específicas. Esta articulación fortalece la vinculación entre el sector privado y la comunidad, facilitando la inserción laboral.
Castelli remarcó que “Neuquén demuestra que se puede crecer incluso en tiempos difíciles. Lo logramos porque articulamos con los municipios, con las empresas y con cada institución que quiere aportar. Hoy el motor del empleo es la confianza en un Estado que acompaña y abre camino”.
La obra pública, otro motor clave
El ministro también resaltó el impacto de la inversión histórica en obra pública impulsada por el gobernador Rolando Figueroa desde el inicio de su gestión. La apertura de licitaciones para nuevas rutas, escuelas, redes de servicios y proyectos de infraestructura básica atrajo a empresas de todo el país, dinamizando sectores que en otras jurisdicciones prácticamente se paralizaron.
Con un escenario nacional adverso, Neuquén se posiciona así como una excepción: un territorio donde la industria crece, la construcción se activa y el empleo privado se expande. Para el gobierno provincial, la fórmula combina planificación, inversión estratégica y políticas orientadas a garantizar que el desarrollo llegue primero a quienes viven en el territorio.



