El Gobierno frena la difusión de la reforma laboral mientras crecen las negociaciones en el Congreso

La publicación oficial del proyecto de reforma laboral, uno de los pilares del nuevo paquete de modernización económica impulsado por el Gobierno nacional, volvió a quedar en suspenso. A pesar de que se había anunciado que el texto sería difundido ayer, desde la Casa Rosada confirmaron que la decisión se postergó “hasta nuevo aviso”.

Si bien el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, había asegurado que el borrador filtrado días atrás tenía una alta fidelidad con el documento que se presentaría públicamente, fuentes del Ejecutivo admitieron que aún restan “algunos puntos y comas” antes de su difusión. La explicación técnica, sin embargo, no convenció a todos dentro del propio oficialismo.

Desde una de las mesas políticas presidenciales aseguran que el documento “está listo hace días” y atribuyen la demora a una decisión estratégica: esperar el regreso del presidente Javier Milei, quien se encuentra en Noruega tras participar de la entrega del Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado y mantener reuniones oficiales.

Negociaciones sensibles en el Congreso

En paralelo, legisladores de La Libertad Avanza reconocen que la pausa también se vincula con las negociaciones en curso por la conformación de las comisiones clave en ambas cámaras del Congreso, que serán determinantes para el debate durante las sesiones extraordinarias.

En Diputados, autoridades parlamentarias admiten que la comisión de Trabajo no será prioridad durante diciembre, ante la inminencia de otros proyectos como el Presupuesto 2026 y la Ley de Glaciares. En el Senado, en cambio, la disputa es abierta: Patricia Bullrich busca presidir la Comisión Permanente de Trabajo y Previsión Social, un rol clave para impulsar la reforma.

“Es más fácil negociar sin el proyecto circulando, porque anticiparía un debate que todavía no está ordenado”, señalaron desde un despacho legislativo del oficialismo.

Un debate interno que tensó al Gobierno

La redacción del proyecto no estuvo ajena a discusiones dentro del propio Gobierno. El punto más conflictivo fue la posibilidad de limitar las cuotas solidarias, un mecanismo que sostiene parte del financiamiento sindical.

El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, impulsaba su eliminación, calificándolas como “peajes sindicales”. La CGT, en cambio, había advertido que cualquier avance en ese sentido generaría un escenario de confrontación directa.

Finalmente, y tras una reunión de alto nivel encabezada por Adorni, Bullrich y el titular de Diputados, Martín Menem, se resolvió excluir esa medida del texto final para evitar un conflicto que pusiera en riesgo la aprobación de la reforma.

Qué propone la reforma laboral

La iniciativa de Modernización Laboral incluye modificaciones profundas en el sistema de trabajo argentino:

Creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), con un aporte del 3% de la masa salarial para cubrir indemnizaciones.

Eliminación de la ultraactividad de los convenios colectivos.

Prioridad de convenios sectoriales, regionales o por empresa sobre los nacionales.

Incentivos fiscales para nuevas contrataciones y medidas para regularizar empleo no registrado.

Regulación del trabajo por plataformas digitales.

Cambios en vacaciones, licencias por enfermedad y procedimientos judiciales.

Creación de bancos de horas y posibilidad de fraccionar días de descanso.

Derogación de la Ley de Teletrabajo.

Mientras tanto, la incertidumbre persiste: el Gobierno busca ordenar su frente interno, negociar posiciones en el Congreso y asegurar los votos para una reforma que, aún antes de ser publicada oficialmente, ya genera tensiones políticas y sindicales.

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