El gobierno de la provincia del Neuquén formalizó su disposición a colaborar en el combate de los incendios forestales e interfase que afectan a distintas zonas de las regiones chilenas del Bío Bío y Ñuble, donde el fuego avanza sobre áreas rurales y pobladas y mantiene en alerta a las autoridades del país vecino.
El ofrecimiento de asistencia se realizó conforme a los mecanismos nacionales y binacionales vigentes y se solicitó que sea canalizado a través de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), organismo dependiente del Ministerio de Seguridad de la Nación, encargado de coordinar este tipo de intervenciones internacionales.
Desde la administración neuquina se indicó que la iniciativa apunta a reforzar los lazos históricos de cooperación entre ambos países y a contribuir, a través del Estado nacional, con recursos técnicos y humanos en situaciones de emergencia que trascienden las fronteras.
La propuesta fue elevada mediante una nota enviada a la AFE, en la que se puso a disposición un amplio abanico de medios pertenecientes a distintos organismos provinciales, sujetos a la evaluación y coordinación que determine el sistema nacional de emergencias y las autoridades chilenas.
En el marco del Sistema Provincial de Manejo del Fuego, Neuquén ofreció el despliegue de 15 brigadistas capacitados y equipados con elementos de protección personal, equipos de campamento, motosierras, herramientas manuales, motobombas con mangueras forestales y tres camionetas 4×4 doble cabina preparadas para tareas en terreno complejo.
En cuanto a medios aéreos, la provincia incluyó en su ofrecimiento dos aviones AT 800, un avión hidrante anfibio y un helicóptero Bell 412 equipado con helibalde, recursos que podrían resultar clave para el combate directo del fuego en zonas de difícil acceso.
Además, desde el Sistema Integrado de Emergencias se puso a disposición una carpa hospital equipada con dos camas de terapia intensiva y una capacidad total de diez plazas, dos ambulancias de alta complejidad —una pediátrica y otra para adultos— con personal médico y de enfermería, un equipo de 12 profesionales de la salud y un camión logístico para el apoyo operativo.
En la comunicación oficial se destacó que la provincia queda a disposición para ampliar la información técnica necesaria y avanzar en las coordinaciones operativas, logísticas y administrativas que resulten pertinentes, en función de la evolución de los incendios y de los requerimientos que surjan desde los organismos competentes.
La iniciativa se enmarca en una política de cooperación regional ante emergencias ambientales, en un contexto marcado por el incremento de incendios forestales en la zona cordillerana y la necesidad de respuestas articuladas frente a eventos de gran magnitud.




