El Partido Justicialista de Neuquén puso en marcha el cronograma electoral para renovar su conducción. Con los padrones ya oficializados y la fecha clave del 5 de febrero en el horizonte, comienzan a perfilarse los sectores que buscarán disputar el control partidario.
El peronismo de Neuquén activó formalmente su proceso interno de cara a las elecciones partidarias del próximo 15 de marzo, en las que se renovarán las autoridades del Consejo Provincial, el Congreso partidario y los consejos locales de 36 localidades. Esta semana se presentaron los padrones definitivos de afiliados habilitados para votar y quedó marcado el primer hito político del calendario: el 5 de febrero vencerá el plazo para solicitar la reserva de color y número de lista.
El escenario encuentra al PJ provincial atravesando una etapa de fragmentación política y debate interno, luego de la derrota en las elecciones legislativas nacionales y de la redefinición de posiciones frente al gobierno de Rolando Figueroa. Esa discusión divide hoy a la militancia entre los sectores que se mantienen en una postura de oposición y aquellos que participan o acompañan la gestión provincial.
La actual conducción partidaria responde mayoritariamente al primer grupo, aunque no está exenta de tensiones internas. En paralelo, sectores vinculados al oficialismo provincial analizan la posibilidad de intervenir en la contienda interna para ganar representación en la nueva estructura del partido.
Hasta el año pasado, el PJ neuquino contaba con cerca de 19.700 afiliados en toda la provincia, quienes estarán habilitados para participar del proceso electoral. El 15 de marzo se elegirá presidente, vicepresidente primero y segundo del Consejo Provincial, además de 16 vocales, congresales provinciales y autoridades locales en cada distrito.
La presidenta del PJ neuquino, María Elena Paladino, expresó públicamente su intención de avanzar hacia una “lista de unidad”, tanto a nivel provincial como en las ciudades, con el objetivo de evitar una interna competitiva que profundice las divisiones. Sin embargo, el llamado a la unidad no logró desactivar del todo las aspiraciones de otros sectores.
Uno de los primeros en confirmar que buscará competir es el referente de la Uocra, César Godoy, quien adelantó que el próximo 5 de febrero reservará color para su lista. El dirigente sostuvo que considera “agotado” el actual ciclo del partido y planteó la necesidad de una renovación profunda en la conducción.
Además, se registran movimientos de espacios cercanos al gobernador Figueroa y de intendentes peronistas que evalúan presentar listas propias o participar del armado interno, lo que incrementa las chances de una elección con múltiples propuestas.
Con los plazos en marcha y los primeros nombres anotados, el PJ neuquino entra en una etapa decisiva que no solo definirá sus autoridades, sino también su posicionamiento político en un escenario provincial atravesado por reconfiguraciones y alianzas en tensión. Las próximas dos semanas serán clave para saber si prevalece la unidad o si el peronismo vuelve a dirimir su rumbo en las urnas internas.




