Loncopué: avanza la finalización de la planta cloacal que permitirá tratar los efluentes de toda la localidad

La obra de la planta de tratamiento de líquidos cloacales de Loncopué entra en su etapa final con una inversión cercana a los 2.450 millones de pesos.

El proyecto es ejecutado por el Ente Provincial de Agua y Saneamiento y apunta a resolver un problema histórico de saneamiento en la localidad: el tratamiento de los efluentes cloacales antes de su descarga.

Actualmente, buena parte de los líquidos cloacales del pueblo terminan en el Río Agrio con un tratamiento insuficiente, una situación que genera preocupación ambiental debido a la cercanía de los puntos de vuelco con áreas urbanas.

Una obra retomada tras la paralización

La construcción de la planta había quedado frenada luego de que se interrumpiera el financiamiento nacional. Ante ese escenario, la provincia decidió continuar con el proyecto utilizando recursos propios.

En los últimos días, el presidente del EPAS, Gustavo Hernández, recorrió el lugar junto al intendente de Loncopué, Daniel Soto, para revisar el avance de los trabajos y comenzar a organizar la futura puesta en funcionamiento.

Según explicaron desde el organismo provincial, una vez finalizada la obra, el EPAS se hará cargo de la operación de la planta durante los primeros seis meses, mientras se capacita al personal municipal que luego quedará a cargo del sistema.

Un sistema pensado para el crecimiento de la localidad

La nueva infraestructura está diseñada para atender las necesidades actuales del pueblo y también el crecimiento previsto en las próximas décadas.

La planta tendrá capacidad para tratar los efluentes de una población estimada de 10.000 habitantes hacia el año 2048, con un caudal medio diario de tratamiento de 2.540 metros cúbicos.

El predio donde se ubica la planta tiene aproximadamente 1,47 hectáreas, con dimensiones cercanas a 150 metros de largo por 100 metros de ancho.

El proyecto también contempla una estación de bombeo ubicada en la intersección de las calles Buta Mallín y Juan Manuel de Rosas, además de un sistema de cañerías que permitirá transportar los efluentes hasta el área de tratamiento.

Para salvar el desnivel existente entre distintos sectores del sistema, se construyó un tramo de impulsión de 1.440 metros. En su recorrido, la cañería cruza de manera aérea el Río Agrio, apoyada sobre las pilas del puente mediante una estructura independiente.

Desde la cámara de aquietamiento, los líquidos cloacales continuarán su recorrido por gravedad a través de una colectora de 1.640 metros de longitud hasta llegar a la planta.

Un paso clave para el saneamiento

Además de resolver el tratamiento de los efluentes actuales, la obra también se vincula con los planes de expansión urbana de Loncopué.

Un estudio de planificación urbana realizado años atrás proyectó la incorporación de 255 hectáreas al ejido municipal, con la posibilidad de sumar alrededor de 700 nuevos lotes. La futura planta permitirá que ese crecimiento se realice con infraestructura sanitaria adecuada.

Con los trabajos en su etapa final, se espera que el nuevo sistema permita mejorar el saneamiento de la localidad y reducir el impacto ambiental que durante años generaron los vertidos cloacales en el Río Agrio.

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