La ciudad de Zapala puso en marcha una nueva etapa del Censo de Arbolado Urbano, una herramienta clave para la planificación ambiental y el ordenamiento del espacio público.
El trabajo se realiza a partir de un convenio entre el municipio y la Universidad Nacional del Comahue, a través del Centro Regional Universitario de San Martín de los Andes, y representa una actualización de los relevamientos ya realizados en 2020 y 2022.
El objetivo principal del censo es obtener información precisa sobre las especies existentes en la ciudad, su estado sanitario y el impacto que pueden generar en el entorno urbano.
A partir de este relevamiento, se podrán definir acciones concretas como la planificación de podas, la detección de ejemplares que deban ser extraídos por riesgos estructurales y la identificación de árboles cuyas raíces afecten veredas, calles o interfieran con el alumbrado público.
También se recopilarán datos sobre las especies más adecuadas para cada sector y las mejores épocas de plantación, con el fin de mejorar el arbolado a largo plazo.
Los censistas recorrerán distintos barrios de la ciudad durante aproximadamente dos meses. Desde el municipio informaron que el personal estará debidamente identificado con gorras y credenciales oficiales.
Además, aclararon que las tareas se limitarán exclusivamente al relevamiento de los árboles ubicados en la vía pública, por lo que no será necesario ingresar a viviendas, patios o terrenos privados.
Desde la gestión municipal destacaron que este tipo de estudios forman parte de una política de planificación que busca mejorar la calidad del espacio urbano y tomar decisiones basadas en datos concretos.
El censo permitirá no solo ordenar el arbolado existente, sino también proyectar futuras intervenciones que contribuyan al cuidado ambiental y a una mejor convivencia entre la infraestructura urbana y el entorno natural.





