En medio de reclamos por seguridad y orden en la vía pública, el municipio de Neuquén y el Gobierno provincial impulsan una ordenanza que busca prohibir la actividad de limpiavidrios en semáforos y puntos de alto tránsito.
La iniciativa fue presentada por la secretaria de Gobierno municipal, María Pasqualini, junto al ministro de Seguridad, Matías Nicolini, y será tratada en el Concejo Deliberante de Neuquén en los próximos días.
El proyecto no solo apunta a prohibir la actividad, sino también a establecer un protocolo de intervención caso por caso. Según datos oficiales, en la ciudad hay alrededor de 100 personas que realizan esta tarea, distribuidas en distintos puntos y horarios.
El relevamiento permitió identificar realidades diversas: personas en situación de consumo problemático, menores de edad, personas con discapacidad y también casos con antecedentes penales. A partir de ese diagnóstico, el plan contempla derivaciones a programas de salud, capacitaciones laborales y, en algunos casos, la revinculación con sus lugares de origen.
Desde el municipio sostienen que la medida busca garantizar la libre circulación y evitar situaciones de incomodidad o intimidación a conductores. También mencionan denuncias vinculadas a episodios de violencia en semáforos.
Por su parte, el Gobierno provincial respalda la iniciativa y anticipa operativos conjuntos con fuerzas de seguridad para su aplicación, en caso de aprobarse la ordenanza.
El proyecto abre un debate que no es nuevo: cómo ordenar el espacio público sin dejar de atender el trasfondo social de quienes viven de actividades informales. La discusión, que ahora pasa por el Concejo, pone en tensión seguridad, trabajo y políticas de inclusión.

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