El rock nacional está de luto. Carlos Alberto Solari, el histórico «Indio» Solari, falleció este viernes a los 77 años en su hogar, poniendo fin a una vida que marcó para siempre la cultura popular argentina.
Líder indiscutido de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, y posteriormente referente de una exitosa carrera solista junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, el Indio se convirtió en una figura central del rock argentino durante más de cuatro décadas. Su muerte deja un vacío inmenso en la música nacional y en millones de seguidores que encontraron en sus canciones una forma de entender y narrar la realidad.
Nacido el 17 de enero de 1949 en Paraná, Entre Ríos, Solari se radicó desde muy joven en La Plata, ciudad donde comenzó a gestarse la leyenda ricotera. Junto al guitarrista Eduardo «Skay» Beilinson y la histórica mánager Carmen «La Negra Poli» Castro, construyó uno de los fenómenos culturales más importantes de la historia del rock argentino.
Con una propuesta artística alejada de los circuitos tradicionales de difusión, Los Redonditos de Ricota pasaron de tocar en pequeños espacios alternativos a convocar multitudes en estadios de todo el país. Las denominadas «misas ricoteras» se transformaron en un fenómeno social sin precedentes, capaz de movilizar a miles de seguidores detrás de una mística única.
Durante su etapa con Los Redondos editó discos fundamentales para el rock argentino como Oktubre, Un baión para el ojo idiota, ¡Bang! ¡Bang!… estás liquidado, La mosca y la sopa, Lobo suelto, cordero atado y Momo Sampler, el último trabajo de estudio de la banda antes de su separación.
Tras el final del grupo en 2001, Solari inició una carrera solista que mantuvo intacta su capacidad de convocatoria. Álbumes como El tesoro de los inocentes, Porco Rex, El perfume de la tempestad y El ruiseñor, el amor y la muerte consolidaron su figura como uno de los artistas más influyentes del país.
Dueño de una personalidad reservada y esquiva a la exposición mediática, el Indio construyó una relación singular con su público. Sus letras cargadas de poesía, crítica social y referencias literarias trascendieron generaciones y se transformaron en parte del imaginario colectivo argentino.
En 2016 confirmó públicamente que padecía Parkinson, enfermedad que lo llevó a reducir progresivamente sus apariciones públicas. Su último gran recital tuvo lugar en Olavarría en marzo de 2017, un show multitudinario que quedó marcado por una tragedia que conmocionó al país.
En los últimos años se mantuvo activo a través de proyectos artísticos, exposiciones y publicaciones digitales, continuando su vínculo con los seguidores que lo acompañaron durante toda su trayectoria.
Casado desde 1989 con Virginia Mones Ruiz y padre de Bruno, Solari deja una obra inmensa que atraviesa generaciones y que seguirá ocupando un lugar central en la historia de la música argentina.
Con su partida se despide una figura irrepetible, un artista que convirtió sus canciones en himnos y cuya influencia trasciende largamente el ámbito del rock.




