La muerte de Carlos Alberto «Indio» Solari generó una conmoción que trascendió generaciones y fronteras. A pocas horas de conocerse el fallecimiento del histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, miles de fanáticos se reunieron espontáneamente en plazas y espacios públicos de todo el país para rendir homenaje a uno de los artistas más influyentes de la historia del rock argentino.
La Plaza de Mayo se convirtió en el epicentro de una despedida cargada de emoción, donde el llanto, los abrazos, el pogo y las canciones se mezclaron en una ceremonia popular que recordó las históricas «misas ricoteras» que marcaron una época.
Sin convocatoria oficial ni escenario, seguidores de todas las edades llegaron con banderas, remeras, bombos y guitarras para cantar clásicos como «Jijiji», «Un ángel para tu soledad», «La bestia pop» y «Todo preso es político», transformando el centro porteño en un enorme homenaje colectivo.
Entre los presentes había adolescentes que heredaron la pasión de sus padres, jubilados que siguieron a Los Redondos desde sus comienzos y familias enteras unidas por una misma banda sonora.
Mientras un artista dibujaba con tiza el rostro del Indio sobre el suelo de la plaza, una frase resumía el sentimiento de miles de personas: «Donde hay dolor, habrá canciones».

Homenajes en todo el país
La despedida se replicó simultáneamente en distintas ciudades argentinas.
En La Plata, ciudad donde nació la mística ricotera, cientos de personas se concentraron en el centro para cantar y recordar al músico, mientras el municipio decretó tres días de duelo.
En Comodoro Rivadavia, cientos de seguidores se reunieron en la Plaza San Martín, incluso cuando muchos ya tenían previsto viajar para el recital que Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado ofrecerán este sábado y que finalmente se realizará como homenaje al artista.
También hubo encuentros multitudinarios en Rosario, Córdoba, Mar del Plata, Paraná, Mendoza, Salta, Tucumán, San Juan, San Luis, Catamarca, Santiago del Estero, Posadas, Jujuy, Neuquén y Bariloche, donde el frío no impidió que miles de personas compartieran canciones, abrazos y lágrimas.
En Gualeguaychú, incluso, artistas locales comenzaron a pintar un mural colectivo en honor al músico, mientras en distintas ciudades aparecieron banderas con una misma consigna: «No es un adiós, es un hasta siempre».
El domingo será el último adiós
La familia confirmó que el velatorio del Indio Solari se realizará este domingo en una ceremonia que reunirá a familiares, amigos y seguidores del músico que marcó a varias generaciones.
Mientras tanto, el país continúa despidiendo al artista que convirtió cada recital en un ritual colectivo y cuyas canciones trascendieron el tiempo para transformarse en parte de la identidad cultural argentina.
El silencio de su voz dio paso a un coro multitudinario que, desde cada rincón del país, volvió a repetir una certeza compartida por miles de fanáticos: el Indio ya es eterno.

con información de infobae.com




