La postergación del tratamiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada profundizó las tensiones dentro del oficialismo. En la mesa política cuestionan la estrategia de la jefa del bloque libertario en el Senado, mientras su entorno asegura que solo buscó garantizar los votos necesarios.
La decisión de postergar el tratamiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada volvió a dejar al descubierto las diferencias que atraviesan a La Libertad Avanza y ubicó a la senadora Patricia Bullrich en el centro de las críticas de distintos sectores del oficialismo.
La discusión se instaló luego de la última sesión del Senado, en la que fueron aprobados 74 pliegos judiciales, pero quedó pendiente uno de los proyectos impulsados por el Gobierno nacional como parte de su agenda legislativa.
Fuentes cercanas a la mesa política reconocieron que existe malestar por la estrategia adoptada por la presidenta del bloque libertario.
«Patricia se corta sola», resumió un integrante del espacio, reflejando el clima interno que se vive en Casa Rosada.
Debate por los votos
Desde el entorno de Bullrich sostienen que la decisión de aplazar el tratamiento respondió exclusivamente a la necesidad de consolidar una mayoría que garantizara la aprobación de la iniciativa.
Según ese sector, al momento de la sesión el oficialismo no contaba con los votos suficientes y optó por ganar tiempo para continuar las negociaciones con los bloques aliados.
«La semana pasada nos faltaban dos votos. Patricia no iba a arriesgar una derrota», señalaron desde el entorno de la senadora.
Sin embargo, otras voces del oficialismo sostienen una versión diferente y aseguran que el proyecto contaba con los respaldos necesarios para ser aprobado.
El capítulo que generó resistencia
Uno de los principales puntos de conflicto fue el capítulo referido a tierras rurales, expropiaciones y manejo del fuego, que despertó objeciones dentro de sectores del radicalismo y de algunos bloques aliados.
Ante ese escenario, el Gobierno abrió negociaciones para introducir modificaciones en el articulado y destrabar el tratamiento legislativo.
En el oficialismo confían en que esos cambios permitirán reunir entre 39 y 40 votos para avanzar con la iniciativa en una próxima sesión.
Acusaciones cruzadas
La postergación también dio lugar a fuertes cuestionamientos internos.
Algunos dirigentes responsabilizan a Bullrich por haber diseñado una estrategia legislativa basada en intereses propios y por haber trasladado un escenario más complejo del que realmente existía.
Incluso surgieron versiones que la vinculan políticamente con el asesor presidencial Santiago Caputo en la decisión de aplazar el debate, algo que también alimentó las diferencias entre las distintas líneas internas de La Libertad Avanza.
Pese a las críticas, desde el entorno de Karina Milei descartan cualquier posibilidad de ruptura con la senadora y destacan que continúa siendo una dirigente valorada por el presidente Javier Milei.
Mientras tanto, la nueva reunión de la mesa política prevista para esta semana buscará ordenar una agenda legislativa que vuelve a estar condicionada por las disputas internas del oficialismo.




