El Gobierno no consigue los votos para eliminar las PASO y crece la resistencia a las listas colectoras

El Gobierno nacional enfrenta dificultades para avanzar con una de sus principales reformas políticas: la modificación del sistema electoral. A menos de un año de que comiencen las definiciones rumbo a las elecciones de 2027, La Libertad Avanza no cuenta con los votos necesarios en el Senado para eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y tampoco logra unificar posiciones sobre una alternativa que comenzó a analizar: la habilitación de listas colectoras.

La iniciativa, que surgió como una posible herramienta para negociar con gobernadores y fuerzas provinciales, encontró resistencia no solo en la oposición, sino también dentro del propio oficialismo.

Sin mayoría para eliminar las PASO

La eliminación de las PASO continúa siendo el principal objetivo electoral de la Casa Rosada, que sostiene que el sistema implica un elevado costo para el Estado y que puede ser reemplazado por otros mecanismos de selección de candidatos.

Sin embargo, en el Senado el escenario aparece complejo. El oficialismo no solo carece del respaldo del peronismo, sino que tampoco logra asegurar el acompañamiento pleno de sectores aliados como el PRO, la UCR y varios partidos provinciales.

En ese contexto, las negociaciones comenzaron a incorporar distintas alternativas para intentar destrabar la discusión.

Las listas colectoras generan más dudas que apoyos

Entre las opciones que se analizan aparece la posibilidad de volver a habilitar listas colectoras, un mecanismo que permite que diferentes listas de candidatos a cargos locales acompañen a un mismo candidato para una categoría superior.

La propuesta sorprendió porque históricamente fue cuestionada por dirigentes que hoy integran el oficialismo.

Incluso la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, había definido anteriormente a las colectoras como «un retroceso». Días después moderó esa postura y admitió que, aunque no le agradan, todavía no encontraron un sistema superador.

Dentro del oficialismo también conviven otras alternativas, como mantener las PASO pero con cambios en su funcionamiento, limitar su obligatoriedad o modificar gradualmente el esquema de financiamiento estatal.

Los gobernadores también ponen reparos

La estrategia de utilizar las colectoras como moneda de negociación tampoco parece haber generado el efecto esperado entre los mandatarios provinciales.

Según trascendió, varios gobernadores ya hicieron saber a funcionarios nacionales que no acompañarían esa modificación.

Entre quienes expresaron reparos aparecen Osvaldo Jaldo (Tucumán), Hugo Passalacqua (Misiones) e Ignacio Torres (Chubut).

Las diferencias reflejan que el debate excede al oficialismo y atraviesa también a los espacios considerados dialoguistas.

El Senado tiene otras prioridades

Mientras continúa la discusión sobre la reforma electoral, el Gobierno concentra buena parte de su esfuerzo legislativo en otros proyectos que considera prioritarios.

Uno de ellos es la modificación del régimen de Zonas Frías, iniciativa que el oficialismo busca aprobar en el Senado y que además forma parte de la estrategia financiera vinculada al futuro Presupuesto 2027.

En ese contexto, varios bloques aliados consideran que las reformas electorales perdieron prioridad y difícilmente puedan resolverse en el corto plazo.

En los sectores dialoguistas recuerdan que el entendimiento inicial era que cualquier modificación al sistema electoral debía quedar definida durante el primer semestre del año.

Ese plazo ya quedó atrás y ahora muchos legisladores consideran que cualquier decisión probablemente se postergue hasta el último trimestre del año.

La situación también condiciona la elaboración del Presupuesto 2027, que el Poder Ejecutivo deberá enviar al Congreso antes del 15 de septiembre.

Si para entonces no existe una reforma aprobada, el proyecto presupuestario deberá contemplar los recursos necesarios para organizar las elecciones bajo el sistema vigente, incluyendo las PASO.

Con el rechazo del peronismo prácticamente asegurado y sin una posición unificada entre sus propios aliados, el oficialismo enfrenta un escenario complejo para avanzar con la reforma electoral.

La eliminación de las PASO continúa siendo una prioridad para la Casa Rosada, pero la falta de votos y las diferencias sobre las listas colectoras obligan al Gobierno a seguir negociando.

Por ahora, el consenso necesario para modificar las reglas de juego de las elecciones de 2027 sigue lejos de alcanzarse.

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