Un proyecto impulsado por el gobierno nacional encendió señales de alerta en Neuquén y en toda la Patagonia, ya que propone modificar el régimen de zona fría y podría reducir el impacto real del descuento en las tarifas de gas.
La iniciativa no elimina el beneficio, pero introduce cambios clave en la forma de calcular la bonificación, lo que podría traducirse en facturas más elevadas para miles de hogares en regiones de bajas temperaturas.
El descuento dejaría de estar garantizado por ley
Uno de los puntos centrales del proyecto es la modificación de la Ley 27.637, que actualmente fija un descuento del 50% sobre la tarifa plena para los usuarios alcanzados en zonas frías.
Con la nueva propuesta, ese porcentaje ya no estaría definido por ley, sino que quedaría sujeto a la decisión del Poder Ejecutivo o de la autoridad de aplicación, lo que abre la puerta a cambios futuros según criterios administrativos.
Cambia el cálculo y podría reducir el beneficio
El otro cambio relevante es la base sobre la que se aplica el descuento. Hoy, la bonificación se calcula sobre el total de la factura. El proyecto plantea que se aplique únicamente sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST).
Esto implica que quedarían afuera componentes como transporte y distribución, lo que reduciría el beneficio efectivo para los usuarios.
Impacto en la Patagonia y más de 900 mil hogares
Actualmente, más de 900 mil hogares —principalmente en la Patagonia, la Puna y Malargüe— acceden a este esquema diferencial. En el caso de Neuquén, donde el consumo de gas es alto por las condiciones climáticas, el posible cambio genera preocupación.
Si bien se mantendría una bonificación para estas regiones, el nuevo esquema podría implicar un aumento en el monto final de las facturas.
Las zonas incorporadas en 2021, en la mira
El impacto más fuerte recaería sobre las provincias incorporadas al régimen en 2021, donde hoy rigen descuentos del 30% y del 50% en casos de vulnerabilidad.
Con la reforma, esos beneficios quedarían más restringidos y atados a esquemas de subsidios focalizados según nivel de ingresos.
En un contexto de ajuste del gasto público y revisión de subsidios energéticos, el debate sobre la zona fría vuelve a escena. En regiones como Neuquén, donde el invierno marca el ritmo del consumo, cualquier modificación en el esquema genera preocupación por su impacto directo en la economía de los hogares.


















