Crianceros de Mallín de los Caballos y Cajón de Almaza reclaman la apertura urgente de los caminos. Afirman que hay familias aisladas, animales muertos bajo la nieve, falta de forraje y dificultades para acceder a gas y medicamentos.
El temporal de nieve continúa complicando la situación de las familias rurales de distintos sectores de la zona centro de Neuquén. En Mallín de los Caballos, entre Zapala y Las Lajas, y Cajón de Almaza, en el área de Loncopué, crianceros reclaman la apertura de los caminos para poder llegar a sus viviendas, asistir a las familias y llevar alimento a los animales.
Uno de los testimonios corresponde a Milena Cheuquel, quien aseguró que junto a su familia lleva casi una semana aislada debido a la acumulación de nieve y a los grandes bardones que se formaron por el viento.
“Hay una cantidad de animales muertos que no te tenés idea. La falta de forraje es esencial y, sobre todo, el tema de que estamos aislados”, relató.
Animales muertos y falta de alimento
La falta de forraje aparece como una de las principales preocupaciones para los crianceros. La acumulación de nieve impide que los animales puedan acceder al pasto y las reservas de alimento comienzan a agotarse.
Cheuquel contó que varias ovejas murieron junto a sus crías y que la situación se complicó aún más porque algunos animales comenzaron a parir anticipadamente.
“Se me han muerto varias ovejas con chivitos. No doy abasto. Estoy haciendo todo lo posible para salvar a todos los corderitos que puedo”, señaló.
Ante las bajas temperaturas, algunos de los animales recién nacidos fueron trasladados al interior de la vivienda familiar para intentar mantenerlos con vida.
“Los tengo acá dentro de mi casa, con la estufa prendida a full, y con eso se están salvando algunos pocos. Pero otros ya se murieron”, explicó.
Reclaman una máquina para abrir los accesos
Los vecinos aseguran que llevan varios días solicitando maquinaria para despejar los caminos.
En el caso de Cheuquel, el pedido apunta especialmente a que una cargadora pueda abrir el acceso que comunica su vivienda con la de otro vecino, identificado como Roberto Carinao.
“Hace como tres días que estamos pidiendo una cargadora para que vengan a abrir nuestro camino”, afirmó.
El reclamo también alcanza a Cajón de Almaza, donde otras familias rurales permanecen afectadas por la acumulación de nieve y los cortes de los caminos.
Según el testimonio, algunos accesos de la zona fueron despejados, pero otros continúan cubiertos.
La distancia hasta los centros urbanos no sería, de acuerdo con los vecinos, el principal obstáculo. El sector se encuentra aproximadamente a una hora de Zapala y a unos 40 minutos de Mariano Moreno. El problema está dado por la cantidad de nieve acumulada y los bardones generados por el viento.
“Nos dijeron que no éramos prioridad”
Cheuquel también cuestionó la respuesta que recibieron frente a los pedidos de asistencia.
Según relató, desde los organismos encargados de los trabajos les señalaron que algunas familias tenían prioridad para la apertura de caminos y que otras debían esperar.
“Lo primero que te dicen es que no sos prioridad”, sostuvo.
Los vecinos reclaman que se evalúe la situación de todas las familias que permanecen aisladas y que se priorice el acceso a los sectores donde hay animales sin alimento y personas que necesitan asistencia.
También falta gas y hay personas que necesitan medicamentos
El aislamiento afecta además el acceso a elementos básicos.
Cheuquel aseguró que su familia se encuentra con dificultades para conseguir gas, mientras que el acceso a medicamentos también se convirtió en un problema.
Según su relato, entre las personas afectadas hay un adulto mayor que necesita medicación y que tendría dificultades para acceder a ella debido al estado de los caminos.
La criancera destacó además el trabajo de un asistente social identificado como Lucas, quien estaría realizando gestiones para intentar acercar ayuda a las familias afectadas.
El pedido por el forraje
Los crianceros sostienen que la emergencia requiere una respuesta rápida, especialmente para garantizar la alimentación de los animales.
Cheuquel cuestionó además el funcionamiento de un fondo destinado a facilitar el acceso al forraje y afirmó que habría alimento almacenado desde el año pasado que, según su testimonio, no habría sido distribuido oportunamente.
La situación genera preocupación entre las familias rurales porque cada día que los caminos permanecen cerrados dificulta el ingreso de maíz, forraje y otros elementos indispensables.
Un reclamo que se extiende a distintos sectores rurales
El pedido de los vecinos apunta a dos sectores particularmente afectados por el temporal: Mallín de los Caballos, en el corredor Zapala-Las Lajas, y Cajón de Almaza, en el área de Loncopué.
Los crianceros solicitan que se despejen los caminos para permitir el ingreso de maquinaria, alimento, gas y medicamentos, además de facilitar el acceso de las familias a sus viviendas.
La preocupación aumenta con el paso de los días por la falta de alimento y las bajas temperaturas, especialmente en un momento en que se registran nacimientos de animales.
El reclamo de los pobladores es que la apertura de los caminos permita atender primero las situaciones más urgentes y evitar que continúen las pérdidas de animales y se profundice el aislamiento de las familias.
con información de Reflejo Neuquino


















