La relación entre La Libertad Avanza y el PRO volvió a entrar en una etapa de negociación, aunque desde el Gobierno buscan establecer condiciones antes de avanzar hacia un acuerdo electoral con el espacio que conduce Mauricio Macri.
La principal definición quedó en manos de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, quien ordenó que el primer paso de la negociación sea la construcción de una agenda legislativa común. La condición planteada desde el oficialismo es que el PRO acompañe en el Congreso los principales proyectos impulsados por el presidente Javier Milei.
Para avanzar en esa negociación, este jueves se reunirán en la Casa Rosada Diego Santilli y Eduardo “Lule” Menem, por el lado del Gobierno, con Cristian Ritondo y Fernando de Andreis, enviados por Mauricio Macri.
Karina Milei no participará directamente del encuentro, pero fue quien instruyó a sus colaboradores para llevar adelante la reunión y recibirá posteriormente un informe sobre lo conversado.
Primero el Congreso, después el acuerdo electoral
El encuentro tendrá como eje formal la denominada “agenda legislativa”. Sin embargo, dentro de la Casa Rosada interpretan la negociación como un primer paso para medir el nivel de respaldo que el PRO está dispuesto a darle al Gobierno.
La lógica que transmiten desde el oficialismo es: primero acompañamiento parlamentario y después discusión electoral.
El Gobierno pretende conseguir respaldo para un conjunto de iniciativas que considera centrales, entre ellas proyectos vinculados con la inocencia fiscal, la reforma del Banco Central, zonas frías y salud mental.
A cambio, el oficialismo estaría dispuesto a facilitar el avance de algunos proyectos impulsados por legisladores del PRO que hasta ahora no habían encontrado suficiente respaldo parlamentario, entre ellos iniciativas relacionadas con electromovilidad y banquinas.
Macri envió a sus principales referentes
Mauricio Macri decidió que sus representantes en la reunión sean Cristian Ritondo, uno de sus principales dirigentes en la provincia de Buenos Aires, y Fernando de Andreis, exsecretario general de la Presidencia durante su gobierno.
La elección de Ritondo tiene además una lectura electoral. En la provincia de Buenos Aires, el PRO y La Libertad Avanza vienen explorando la posibilidad de construir un frente común con vistas a enfrentar al gobernador Axel Kicillof.
Los contactos entre Ritondo y dirigentes libertarios ya se habían intensificado en las últimas semanas.
Uno de los interlocutores del oficialismo había sido Sebastián Pareja, mientras que también continúan los diálogos entre Ritondo y Santiago Caputo.
Ahora, el Gobierno pretende que Diego Santilli tenga un papel central como articulador con el PRO.
Santilli conserva su pertenencia al partido fundado por Macri, aunque actualmente integra la estructura de la administración de Milei.
Una relación marcada por los roces
El acercamiento se produce después de una relación política que atravesó distintos momentos desde la llegada de Milei al poder.
Macri y Milei mantuvieron una relación de cooperación en diferentes momentos, pero también protagonizaron fuertes cruces políticos, particularmente alrededor del funcionamiento del Gobierno, la gestión y el rol que debía ocupar el PRO dentro del oficialismo.
En las últimas semanas, Macri volvió a cuestionar algunas decisiones de la administración libertaria y avanzó con la construcción de una alternativa propia dentro del PRO.
Además, el expresidente lanzó la candidatura de Hernán Lacunza, en una señal de que el partido no pretende abandonar completamente su identidad ni quedar subordinado a La Libertad Avanza.
Desde la Casa Rosada, sin embargo, buscan relativizar las críticas de Macri y sostienen que el exmandatario intenta mantener capacidad de negociación y protagonismo político.
El acuerdo todavía no está cerrado
Aunque en el Gobierno consideran posible alcanzar un entendimiento con el PRO, evitan dar por cerrado un acuerdo electoral.
La estrategia es avanzar paso a paso: primero medir el nivel de coincidencia legislativa y, a partir de allí, discutir el armado electoral.
Uno de los puntos que podría formar parte de la negociación es también la disputa política en la Ciudad de Buenos Aires, donde La Libertad Avanza y el PRO mantienen diferencias sobre candidaturas, espacios de poder y representación.
La situación es diferente en la provincia de Buenos Aires, donde ambos espacios tienen un objetivo electoral compartido: construir una alternativa competitiva frente al peronismo y al gobierno de Axel Kicillof.
Karina Milei busca ordenar la negociación
La reunión también representa una nueva señal del rol que Karina Milei asumió en la construcción política de La Libertad Avanza.
La secretaria general de la Presidencia viene tomando un papel cada vez más activo en las negociaciones con otros espacios y en el armado territorial del oficialismo.
En este caso, decidió no participar personalmente del encuentro, pero dejó establecido el esquema de negociación: el Congreso será la primera prueba para medir la voluntad de acuerdo del PRO.
De esa evaluación dependerá, en buena medida, si las conversaciones avanzan hacia un entendimiento electoral más amplio.
Por ahora, el mensaje de la Casa Rosada es claro: no habrá un acuerdo político solamente por conveniencia electoral; primero deberá existir un nivel de coincidencia suficiente para sostener los proyectos del Gobierno en el Congreso.


















