La discusión por la intervención de la calle Mandalari y su impacto sobre el entorno de Parque Norte vuelve a instalarse en el centro de la escena en Neuquén. Mientras la Justicia habilitó la continuidad de la obra bajo determinadas condiciones, vecinos y usuarios habituales de la barda mantienen el reclamo y buscan sumar nuevas voces en defensa del área natural.
Bajo la consigna “La Barda no se toca”, vecinos autoconvocados, deportistas, corredores, ciclistas y personas que utilizan habitualmente este espacio se concentrarán este miércoles a las 10:45 frente al Concejo Deliberante de Neuquén, en coincidencia con la reunión de la Comisión de Ecología, Ambiente y Sustentabilidad.
La convocatoria es impulsada por Juntos por la Barda, el espacio que reúne a ciudadanos que vienen cuestionando las intervenciones realizadas en el sector y reclamando mayor información sobre el proyecto de pavimentación de la Avenida Mandalari.
Una defensa que crece entre los vecinos
El reclamo no comenzó con la reciente discusión judicial. Desde fines de julio, grupos de vecinos y usuarios de Parque Norte comenzaron a organizarse ante el avance de maquinaria y movimientos de suelo en el sector.
La preocupación se extendió especialmente entre quienes utilizan las bardas para correr, caminar, andar en bicicleta y realizar actividades recreativas. En aquellas primeras convocatorias, los manifestantes ya advertían sobre la pérdida de senderos y la modificación del terreno.
Con el paso de las semanas, la organización vecinal tomó una dimensión mayor y sumó presentaciones administrativas y judiciales. El colectivo sostiene que el debate no se limita a la construcción de una calle, sino que involucra la preservación de un espacio que consideran fundamental para la ciudad y que se encuentra alcanzado por normas de protección ambiental.
Desde Juntos por la Barda sostienen que los movimientos de suelo y el desmonte avanzaron sobre sectores del cañadón y hacia el talud de la barda. También reclaman que antes de avanzar con intervenciones dentro de un área protegida se exhiba la documentación ambiental correspondiente y se garantice la participación ciudadana.
La Justicia habilitó la continuidad de la obra
La situación judicial tuvo diferentes capítulos durante las últimas semanas.
A mediados de agosto, una medida precautelar había dispuesto la suspensión provisoria de los trabajos y solicitado documentación técnica y ambiental al Municipio.
Sin embargo, días atrás la Justicia dejó sin efecto esa suspensión y habilitó al Municipio a retomar la obra de calle Mandalari, aunque bajo controles y con el seguimiento de las medidas previstas en el Plan de Gestión Ambiental.
Desde el Municipio habían presentado ante la Justicia informes técnicos y ambientales para sostener que la traza de la arteria se encuentra fuera de los límites del Área Natural Protegida de Parque Norte.
Ese argumento, sin embargo, no puso fin al reclamo vecinal.
Para quienes integran Juntos por la Barda, la discusión continúa abierta porque consideran que todavía deben conocerse y discutirse aspectos vinculados con el impacto de la obra, la protección del ecosistema y la participación de la comunidad.
“La Barda no se toca”, el reclamo que llega al Concejo
La concentración frente al Concejo Deliberante busca trasladar nuevamente el reclamo al ámbito institucional.
La convocatoria apunta a que los concejales escuchen la posición de quienes utilizan y defienden Parque Norte y conozcan las objeciones que vienen planteando desde hace semanas.
La consigna “La Barda no se toca” sintetiza el planteo de un sector de la comunidad que considera que el desarrollo de infraestructura debe compatibilizarse con la preservación del ambiente y los espacios naturales de la ciudad.
El espacio vecinal reclama, entre otros puntos, que se exhiba la evaluación ambiental, el pliego de licitación, el dictamen de la Unidad de Gestión de Áreas Protegidas, el plano de mensura definitivo del Parque Norte y que se garantice la participación ciudadana mediante una audiencia pública.
Un conflicto que excede a la obra vial
La discusión alrededor de Mandalari se convirtió en una disputa más amplia sobre qué lugar ocupa Parque Norte dentro del crecimiento de Neuquén.
Para quienes utilizan diariamente la barda, el sector representa mucho más que una zona de paso. Es un espacio de recreación, entrenamiento y encuentro utilizado por corredores, ciclistas, caminantes y familias.
Por eso, las organizaciones que participan del reclamo sostienen que cualquier intervención debe contemplar no solo la cuestión vial, sino también la conservación de la flora, la fauna, los senderos, el relieve y la dinámica natural del lugar.
El conflicto también puso en evidencia la necesidad de contar con información clara sobre los límites del área protegida y sobre las condiciones ambientales bajo las cuales pueden desarrollarse obras de infraestructura.
Mientras la Justicia habilitó la continuidad de los trabajos y el Municipio sostiene que cuenta con los estudios correspondientes, los vecinos mantienen su postura y prometen continuar con las acciones para defender el espacio.
Este miércoles, con la concentración frente al Concejo Deliberante, buscarán volver a hacer visible ese reclamo y sumar a más personas a una consigna que ya se convirtió en bandera de la movilización: “La Barda no se toca”.


















