Mientras la policia atraviesa un escenario de tensión política e institucional, el Gobierno provincial puso el foco en los salarios de la Policía de Neuquén y difundió comparaciones que ubican a sus haberes por encima de los que perciben fuerzas federales y armadas en el inicio de 2026.
La estrategia comunicacional se apoya en datos que muestran que un agente ingresante en Neuquén cobra alrededor de 1.600.000 pesos, un cabo en los primeros años 1.700.000, un sargento con 12 años de antigüedad 2.000.000 y un comisario con dos décadas de carrera puede alcanzar los 3.900.000 pesos.
Las cifras contrastan con los sueldos informados para la Policía Federal Argentina, donde un agente percibe menos de 900.000 pesos y un comisario ronda 1.850.000, mientras que el cargo máximo —comisario general— se ubica por debajo de los 2.900.000. En el caso del Ejército Argentino, un coronel supera apenas los 2 millones de pesos y un subteniente no alcanza los 850.000.
También los haberes de la Gendarmería Nacional Argentina aparecen por debajo en la comparación: un gendarme cobra poco más de 780.000 pesos y un comandante general alrededor de 2.635.000.
En el plano provincial, la referencia que se difundió fue la de la Policía de la Provincia de Córdoba, con un piso salarial informado en 1.600.000 pesos.
Los datos corresponden a salarios básicos sin adicionales. En el caso neuquino, las cifras mencionadas refieren a personal del área capital, sin plus por zona interior, carga horaria, función específica o antigüedad adicional.
El contexto en el que se conocieron estas comparaciones no es menor. En las últimas semanas, distintos episodios expusieron fricciones internas y cuestionamientos hacia la conducción política y policial. En paralelo, circularon reclamos por demoras en el pago de servicios adicionales y pedidos de mayor transparencia en la gestión.
En ese escenario, la difusión de los números salariales fue leída por sectores políticos y sindicales como un intento de reforzar la idea de fortaleza financiera provincial y de respaldo a la fuerza de seguridad, en contraste con el ajuste que atraviesan organismos nacionales.
Neuquén ya había sido señalada por informes del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE), dependiente del Ministerio de Capital Humano de la Nación, como la provincia con salarios promedio más altos del país en el sector privado formal.
En Neuquén, la inflación y la fuerte suba de los alquileres achican el poder adquisitivo también de los policías. Aunque los sueldos nominales sean altos en comparación con otras fuerzas, el costo de vida —sobre todo en vivienda— reduce el ingreso real y explica parte del malestar interno.
Más allá de los números, el debate que se abre es político: si los salarios más altos alcanzan para descomprimir tensiones internas y mejorar el clima institucional, o si las discusiones exceden lo estrictamente económico.


















